
Anatomía de la deglución
¿Qué es la deglución?
Una función esencial para alimentarnos de forma segura
La deglución es el proceso fisiológico mediante el cual los alimentos sólidos, los líquidos o la propia saliva, pasan desde la boca hasta el estómago, atravesando la faringe y el esófago. Aunque en condiciones normales ocurre de forma automática, es un mecanismo complejo que requiere la coordinación precisa de músculos, nervios y otras estructuras del organismo.
La deglución no solo permite alimentarnos, sino que también protege las vías respiratorias y garantiza que los alimentos lleguen al lugar correcto.
¿Por qué es tan importante la deglución?
La deglución cumple dos funciones principales, esenciales para la vida diaria y la salud general:
- Nutrición e hidratación: permite que los alimentos y líquidos lleguen al sistema digestivo para aportar la energía y los nutrientes necesarios.
- Protección respiratoria: evita que los alimentos entren en la vía aérea, reduciendo el riesgo de aspiración y complicaciones respiratorias.
Una deglución segura es imprescindible para mantener una buena calidad de vida.
¿Cómo funciona la deglución?
Según fuentes clínicas, como la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la World Gastroenterology Organisation (WGO), la deglución se divide en varias fases coordinadas que ocurren en segundos.
Fases de la deglución (explicadas de forma sencilla)
- Fase oral. Se realiza bajo control voluntario y es el inicio del proceso. Se divide a su vez en:
- Fase oral preparatoria:
- Masticación del alimento y preparación del bolo.
- Se mezcla con la saliva y es empujado hacia atrás.
- La base de la lengua contacta con el paladar blando y evita el paso prematuro del bolo.
- Fase oral de transporte:
- El bolo alcanza la parte más posterior de la cavidad oral.
- La lengua y el velo del paladar se separan y permiten el paso del bolo a la faringe.
- Fase oral preparatoria:
- Fase faríngea. Es una fase involuntaria, dura aproximadamente un segundo. En ella se produce transporte del bolo hacia el esfínter esofágico superior (EES). Es una fase importante, pues impide el paso del alimento a la vía aérea y su reflujo hacia la nariz, para lo que se requiere una buena coordinación de los distintos movimientos. En ella ocurren:
- Cierre del esfínter velofaríngeo
- Oclusión esfínter laríngeo
- Propulsión del bolo a través de la faringe
- Apertura del EES
- Fase esofágica. Es la última etapa y es involuntaria, el bolo es transportado desde la faringe hacia el estómago:
- Peristaltismo hacia el esófago: el alimento entra en el esófago.
- El bolo desciende hasta el estómago gracias a la gravedad y a los movimientos peristálticos del esófago.
¿Quién controla la deglución?
Aunque tragar parece sencillo, la deglución es un proceso complejo que implica a más de 20 músculos de la boca, faringe y esófago, al menos 6 pares craneales, nervios cervicales y el control del sistema nervioso central. Entendiendo esta coordinación, se explica por qué diferentes enfermedades como el ictus, el Parkinson o la demencia, pueden afectar directamente a la capacidad de tragar.
¿Qué ocurre cuando la deglución falla?
Cuando alguna de las fases de la deglución se altera, pueden aparecer síntomas como:
- Dificultad para tragar.
- Tos al comer o beber.
- Sensación de alimento atascado.
- Atragantamientos.
Las alteraciones o dificultades para tragar o deglutir alimentos líquidos o sólidos, se conocen como disfagia.
Relación entre deglución y disfagia
La disfagia es una alteración del proceso de deglución. Existen muchas causas que la provocan, entre ellas puede aparecer cuando:
- Los músculos no funcionan correctamente.
- Hay problemas neurológicos.
- Enfermedades musculares.
- Existen alteraciones estructurales/funcionles
- ....
Comprender la deglución es fundamental para detectar y tratar la disfagia.
¿Por qué es importante detectar problemas de deglución?
Detectar a tiempo las alteraciones de la deglución permite, por ejemplo, prevenir complicaciones respiratorias, evitar estados de desnutrición y/o deshidratación, mejorar la seguridad al comer, o evitar dependencia, aislamiento social y mayor carga de cuidados e institucionalización.
Señales de alerta en la deglución
Hay situaciones que, de darse de manera repetida o frecuente, nos alertan de que puede existir un problema en el proceso deglutorio. En situaciones como estas, es importante consultar con un profesional médico:
- Tos frecuente al comer o beber.
- Atragantamientos.
- Dificultad para iniciar la deglución.
- Cambios en la voz tras comer/ ronquera.
- Pérdida de peso sin causa clara.
Consejos básicos para una deglución segura
Aunque cada caso debe ser tratado de manera individual y evaluado por un profesional sanitario, algunas recomendaciones generales son:
- Comer despacio y en un ambiente tranquilo.
- Mantener una postura erguida.
- Evitar distracciones.
- Adaptar la textura de los alimentos/líquidos.
- Controlar el volumen en cada bocado.
La deglución es un proceso esencial y altamente coordinado, que combina fases voluntarias e involuntarias y permite transportar e ingerir alimentos, líquidos y saliva de forma segura. Entender qué es la deglución y cómo funciona es el primer paso para prevenir problemas como la disfagia y mejorar la calidad de vida.
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